viernes, 15 de junio de 2007

¿Velocidad o agarre? El gran dilema de Indianapolis.

Indianapolis es una pista técnica, la larga recta condiciona la puesta a punto de los equipos, durante 24 segundos los pilotos no levantan el pie del acelerador. ¿Velocidad o agarre?, en la decisión correcta puede estar la clave de la carrera.

La larga recta de Indianápolis discurre en sentido contrario al usado en las 500 millas. La velocidad punta es muy alta y en carrera los coches alcanzan los 330km/h.

La primera frenada es muy fuerte, la curva número uno es a la derecha y se toma en segunda a unos noventa kilómetros por hora. Desde la entrada y hasta el vértice de la curva hay una pequeña bajada que no suele suponer problemas para los pilotos. (CONTINUA.....)

La curva número 2 es a la izquierda y está enlazada a la primera, se toma en tercera a unos 120 por hora. Al entrar se ha de levantar el pie del gas para tomar el giro suavemente y al llegar al vértice acelerar para girar a la derecha en la curva tres subiendo marchas y apretando el acelerador a fondo.

Al salir de la tercera curva los pilotos se sitúan en el exterior de la pista (lado izquierdo) para frenar y atacar el rápido ángulo a la derecha que es la curva cuatro, a 160 km/h en cuarta velocidad. La frenada para el giro es muy complicada puesto que el coche viene girando a la derecha y se debe frenar para girar aún más. Se podrían considerar las curvas tres y cuatro como un giro único que se cierra al final. Un exceso de frenada hará que el coche se vaya fuera de pista de morro y un mal equilibrio de frenos puede suponer un trompo.

La aceleración hacia la curva cinco no es muy grande, los pilotos apenas pueden mantener el gas apretado y tocan el freno para girar el ángulo de derechas que es la curva cinco. Se toma en segunda a unos 120 km/h y supone un desafio muy grande ya que sólo existe una trazada, un pequeño error y el coche acaba en la hierba.

En el vértice de la curva cinco los pilotos aceleran para lanzar el coche a la derecha de la pista y frenar para entrar en la curva seis, un giro a la izquierda que se toma en segunda. Desde el cockpit del monoplaza parece que nunca se acabe y hay que ser muy cauto a la hora de abrir el gas. El vertice de la curva es muy largo y el control de tracción es fundamental en este punto.

La curva número siete da paso a una larga recta por lo que los pilotos la abordan un poco tarde para poder salir con mayor velocidad. Es un giro a la derecha que se toma con la inercia de la curva anterior, al entrar se levanta el gas y se busca un ápice tardio. Antes de llegar al punto medio los pilotos ya están acelerando para conseguir una buena velocidad punta en la recta.

Al llegar a la curva número 8 los pilotos van a unos 300 km/h y frenan fuerte para tomar el giro a la izquierda en tercera. La entrada es muy comprometida porque un error en la frenada te manda sin remedio contra las protecciones de neumáticos. Al salir de este giro se debe estar pensando ya en la curva 9 La curva a la derecha es la más lenta del circuito. La trazada es extraña. Los pilotos no se abren para tomar bien la curva porque se pierde más tiempo que abordando directamente el interior del trazado.

Cuando casi no han tenido tiempo de dar gas se frena hasta los 80 km/h y se baja a segunda para girar 180º a la derecha. Al salir de la primera se aborda el segundo giro a la izquierda, también 180º en el que el control de tracción es fundamental. Al salir se suben marchas rápidamente para colocar el coche a la izquierda del asfalto y prepararse para la curva 11.

Este giro a la derecha se abre a medida que pasa la curva. Se frena pronto para buscar un ápice un poco adelantado a lo normal y así salir del giro más abierto. Al subirse en el piano interior hay que ir con cuidado con el gas porque patina mucho y escupe el coche hacia el exterior.

A partir de aquí la potencia es fundamental. Un coche poco cargado empieza aquí a demostrar su potencia y los seguidores con más alerón se quedan atrás. Es fundamental tomar esta sección cerca del coche que te precede porque la aspiración que se consigue hace que lo puedas adelantar a final de recta. La curva 12 es la entrada al circuito ovalado, se toma con el gas apretado a fondo y se pasa muy cerca del muro exterior.

La curva 13 corresponde a la curva número uno del ovalo donde se disputan las 500 millas de Indianapolis. Es una desafiante curva de noventa grados a la derecha, con un peralte imponente y un muro exterior que quita el hipo. El gas debe estar apretado a fondo y si llueve es muy delicada. Los pilotos pasan a unos 310 kilómetros hora y la salida se hace muy cerca del muro exterior. La velocidad aquí es muy impotante para poder conseguir un buen tiempo de vuelta. Fuente: Motor21

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